El interim management se trata de proveer a una empresa de una dirección que ejercerá estas funciones de forma interina. Esto puede realizarse para conseguir un objetivo (durante un proceso de reestructuración o de fusión) o de forma provisional ante una indisponibilidad de la antigua dirección.

Este fenómeno no es exclusivo del mundo empresarial, ya que en muchas ocasiones los partidos políticos recurren a las llamadas “gestoras” que no dejan de ser aplicaciones del interim management a la dirección de estas organizaciones. Sin embargo, ¿Cuál es el orígen del interim management? ¿De dónde viene esta práctica que tan buenos resultados ha dado en muchas empresas en períodos muy críticos?

Estados Unidos: origen del interim management

Los antecedentes del interim management hay que buscarlos en la antigua Roma, donde las autoridades públicas recurrían a Publicanos, contrastistas para que asumiesen la gestión y el desarrollo de grandes obras públicas como acueductos o coliseos. También hay antecedentes en Holanda en el siglo XVIII y en otros países como en Alemania. Sin embargo, es en Estados Unidos donde el interim management como lo conocemos ahora nació y se desarrolló de forma exitosa.

Así, en Estados Unidos comienzan a aparecer hace unas décadas las primeras empresas que se dedican por completo al interim management. Los economistas y estudiosos del mercado y de las relaciones laborales se dan cuenta de que hay momentos en los que una dirección de una empresa no sabe cómo operar y funcionar.

En efecto, la mayoría de los comités directivos de las grandes empresas multinacionales están acostumbrados a gobernar una empresa en el “día a día”; pero no tienen formación específica sobre cómo liderar, por ejemplo, un proceso de transformación como fruto de una fusión con otra empresa ni; tampoco, cómo gestionar de la mejor forma posible una empresa que se va a liquidar o va a ser externalizada.

Para sacarle todo el partido a estas situaciones y aprovechar los recursos al máximo, el interim management americano se ha ido especializando en proveer a las empresas de personal altamente cualificado y preparado para estas crisis y momentos especiales y ofrecer un valor añadido que una jerarquía y una dirección tradicionales no están en posición de ofrecer.

El desarrollo parecía lógico: Si cada vez más se recurre a la contratación de empleados de diversos niveles de cualificación de forma temporal. ¿Por qué no iba a hacerse lo mismo a nivel de la dirección? Lo cierto es que esta práctica americana de utilizar el interim management no sólo funciona sino que está cada vez más extendida al resto de países capitalistas del mundo.

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