Cuando hablamos de interim management, en general, solemos pensar en la gran empresa multinacional que pertenece al IBEX. Pensamos en ejecutivos trajeados que cobran sumas de dinero astronómicas para hacer la gran fusión de una petrolera con una eléctrica. ¿Seguro que esto es lo único que te viene a la cabeza cuando hablamos de interim management?

Desde luego, la fusión de grandes compañías es un aspecto fundamental del interim management. Sin embargo, cada vez son más las pequeñas y medianas empresas que recurren a esta figura para resolver problemas puntuales. Y es que el interim management se trata justamente de eso: de resolver problemas puntuales que encuentran las empresas… ¡También las pequeñas y medianas!

Por ejemplo, pongamos por caso una pyme en la que el dueño y administrador único muere repentinamente. Sus hijos, los herederos, se ven de pronto con una empresa que no saben gestionar y para cuya gerencia aún no se habían preparado. Mientras se forman y aprenden el oficio, un buen responsable de interim management puede hacer que la empresa no comience a dar pérdidas y asegurar perfectamente la transición.

El interim management: clave en la internacionalización de una pyme

Otro caso en el que es extremadamente frecuente que una pyme recurra al interim management es a la hora de internacionalizarse. Una pyme que se internacionaliza tiene que pasar de operar en un mercado (por ejemplo, el español) con unas normas fiscales, laborales y económicas que conoce para, de pronto, hacerlo en otro mercado que es para ella completamente desconocido.

En esta situación, si no recurre al interim management, la empresa en cuestión puede tener problemas al no respetar (por mera ignorancia) legislación laboral o fiscal del país en el que opera. Además, más allá de las trabas legales a las que puede tener que hacer frente, el interim management es clave a la hora de gestionar un proceso de internacionalización.

Otro caso en el que muchas pymes recurren al interim management es el de una fusión o una liquidación. En estas circunstancias hay unas necesidades económicas y legales específicas así como una serie de procesos que llevar adelante: despidos, EREs y demás reajustes presupuestarios.

Y es que tal vez seamos los mejores gestionando nuestra empresa de calzado o produciendo vajilla. Sin embargo, el reto de la internacionalización es un reto muy específico para el que hacen falta conocimientos muy particulares como los que puede aportar un interim management experto en ello.

Hay que tener en cuenta que el interim management no es un único modelo de gerencia. Cuando utilizamos la figura del interim manager, estamos reclutando a un especialista en un proceso muy concreto que debe enfrentar la empresa: una fusión, una liquidación, un cierre, una sucesión, una internacionalización… Cada uno de estos escenarios tiene retos específicos y puntuales, retos que sólo un interim manager puede resolver de forma eficaz. ¿A qué esperas para recurrir a uno?

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