La palabra «empresa» suele denotar organización, inversión y profesionalismo, todas cualidades relacionadas con el éxito. Sin embargo, incluso cuando estas hacen presencia en conjunto, las sociedades pueden experimentar dificultades significativas como la insolvencia. Y muchas de estas situaciones suelen ameritar medidas drásticas como un concurso de acreedores.

Pero dentro de toda esta tormenta, se asoma una luz al final del camino: una figura profesional conocida como interim manager. En el siguiente artículo explicaremos qué papel podría jugar este cargo en un concurso de acreedores empresarial. Porque, aunque su trabajo es etiquetado como temporal desde el inicio, deja un impacto duradero que puede incluso evitar procesos de quiebra.

¿Qué funciones cumple un interim manager?

Como es costumbre, iniciaremos con el repaso del concepto base: interim manager. Sí, es un gerente, un profesional que se encarga de identificar y solucionar problemas dentro de una empresa. Muchas veces, esto implica salvarla de procesos previos a la extinción, como un concurso de acreedores. Por esta razón, es uno de los cargos más importantes a pesar de su presencia fugaz.

Para ilustrar mejor, un interim manager es un profesional que aborda un proyecto en una compañía durante un tiempo determinado. Su trabajo es realizar cambios, muchas veces drásticos, para propiciar el crecimiento o solucionar las fallas que lo han impedido. Este trabajo suele durar entre 6 y 24 meses, tiempo después del cual se retiran. La experiencia es su principal herramienta.

¿Qué es un concurso de acreedores?

Ahora, para ponernos en contexto, procedemos a definir un concurso de acreedores. Básicamente, es un procedimiento judicial que se lleva a cabo cuando una empresa no puede pagar sus deudas. Su objetivo es organizar las finanzas de tal modo que la mayor cantidad de acreedores involucrados puedan cobrar la máxima cantidad de dinero posible.

Curiosamente, en un concurso de acreedores los principales beneficiarios no son estos; al contrario, el procedimiento está destinado a proteger a los más vulnerables, es decir, los trabajadores de la empresa. De hecho, los primeros en cobrar dicho dinero no serán los acreedores como hace pensar su nombre; la idea es que todos tengan las mismas oportunidades de cobro.

Lo que puede hacer un interim manager en un concurso de acreedores

El requisito indispensable para ser interim manager es tener una larga trayectoria profesional; por ende, las personas que ofrecen este servicio suelen ser mayores de 45 años. Además, deben tener excelentes habilidades en matemáticas, finanzas y, por supuesto, en administración de empresas. Es menester también que tengan habilidad para la toma de decisiones.

Pero, ¿cómo encajan todas estas características en un concurso de acreedores? Pues bien, claro está que el interim manager suele contratarse en situaciones de crisis dentro de las cuales figura la insolvencia. Su figura se encargará de gestionar de la mejor manera el procedimiento garantizando la distribución adecuada del dinero entre los implicados y no de forma arbitraria.

Algunos de los problemas comunes en los que puede intervenir un interim manager son: la imposibilidad de cumplir con los pagos de los acreedores debido a quiebra en la liquidez; el incremento desmesurado de las deudas; la disolución de la sociedad para reestructuración financiera, así como recuperación del patrimonio; e incluso cuando hay riesgo de pérdida parcial o total de la misma.

El interim manager puede prevenir y solucionar

Existen muchas razones que pueden llevar a una empresa a un concurso de acreedores; pero para facilitar su presentación las dividimos en dos grupos: causas estructurales y causas coyunturales. Las estructurales incluyen cambios en la normativa, nuevos reguladores e incapacidad para adaptarse a nuevas tecnologías; las coyunturales suelen radicar en la falta de previsión y fallas en la dirección.

Pero todos los casos expuestos hasta ahora corresponden a la ocurrencia de problemas de insolvencia en una empresa. En este caso, su estrategia suele enfocarse en garantizar la continuidad de las operaciones conforme se corrigen las fallas identificadas. Pero es importante destacar que la figura de interim manager no solo sirve para solucionar, sino también para prevenir.

El interim manager se encargará de tomar decisiones estratégicas que eviten la inviabilidad del negocio en juego. Para ello, puede implementar reestructuración económica, financiera y estructural. En efecto, cuando las cosas no parecen ir bien, es mejor contratar un profesional experimentado para encaminar la empresa antes que sea necesario un concurso de acreedores.

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